viernes, 20 de septiembre de 2013

Ojalá algún día pueda explicarte que cuando no estás yo sólo miro en tu dirección. 
      
                                                                                                              —Reven

lunes, 16 de septiembre de 2013

Primer día de clase

"¿Sabéis qué significa la palabra "onírico"? Lo onírico es todo lo referente al mundo de los sueños, que hace soñar..."
Pasados estos dulces días de descanso veraniego hoy ha tocado despertar y poner los pies en la tierra de nuevo. Ver tantas caras conocidas y algunas nuevas me ha hecho reflexionar y pensar sobre el pasado y el futuro que pronto se convertirá en presente.
Caminar por esos pasillos nuevamente me ha hecho revivir viejas historias. Algunas conocidas por todos, otras jamás reveladas.
Quizá uno de los momentos más duros de la mañana ha tenido lugar a segunda hora, cuando me tocaba Biología. Las clases se dan en el laboratorio, situado justo en frente de plástica, de "La Sala Onírica". Me es difícil expresar con palabras lo duro que ha sido para mí cruzar nuevamente por delante de esa clase, casualmente con la puerta abierta, y no verle detrás de la mesa jugando con el aparatito de animación de imágenes antiguo (cuyo nombre nunca sabré).
Un día Johnny nos contó que él y su amigo inseparable habían bautizado con ese nombre al aula de dibujo, puesto que allí se creaba arte, y el arte es capaz de hacernos soñar. Pero no. Ya no. Dee Dee se ha ido y junto a él se ha llevado la cualidad onírica de esa sala. Ahora el aula de dibujo sólo es una clase más en la que los alumnos hablan y hablan y la nueva profesora sólo va a hacer su trabajo.
Nunca llegarán a saber que mis sueños permanecerán por siempre allí, enterrados en el armario del fondo, junto con mis recuerdos. O quizá escondidos debajo de aquellas mesas pegadas a la pared, donde durante meses y meses han reposado mis trabajos.
Mi capacidad para soñar está con él allá donde se encuentre.

                                                                                                                                —Reven

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Baby, I Love You

"Nuestros caminos volverán a cruzarse." Hace tiempo lo dije. Lo sabía. Él no podía desaparecer así como así de mi vida. Él, que es tan importante para mí. 
La distancia se lo llevó lejos de mí, pero el empeño y el destino me lo trajeron de vuelta. Temporalmente, eso sí. Pero si volvió una vez estoy segura de que volverá muchas más. 
Y si lo hará es porque hemos dejado algo pendiente. No pienso renunciar a ese café por nada del mundo, solamente lo aplazo. 
Al verlo aparecer por la puerta que da al pasillo mi corazón dio el vuelco más grande que ha dado en su vida. Ahí estaba él, con el pelo más corto, con sus ojos intensos... Tan agradable como siempre. Tan admirable como recordaba. De fondo me parecía oír "Baby I Love You" de los Ramones, ese grupo que a ambos nos apasiona tanto. 
El tiempo que compartí con él fue corto. Yo iba a despedirme de él, pero ahora sé con certeza que volveremos a vernos. 
Al fin, después de tanto echarlo de menos, ayer volví a encontrarme con Dee Dee. 

                                                                                                —Reven

lunes, 26 de agosto de 2013

Libre en Barcelona

"No llores, por favor. Volveré, lo sabes."
Estamos llegando al irremediable momento más temido del verano: el final de agosto. La partida de agosto  trae consigo algo aún peor, algo que odio excesivamente: Las despedidas. 
Ya me he enfrentado a tres grandes y dolorosas despedidas, entre ellas la de Almond. Aún me quedan, y eso duele... 
Quiero quedarme con tantos buenos momentos que me han hecho pasar. Con todas las sonrisas que han conseguido arrancarme (raro, ¿verdad?). Ahora veo todas las fotos de estas vacaciones mientras escucho Rammstein y me acuerdo de todo. De cada palabra, de cada gesto...
Ellos son muy importantes. Son verdaderos amigos, aunque estén lejos. Esto me ha llevado a un nuevo planteamiento, a un nuevo proyecto: Escaparme a Barcelona en junio con mis amigas Krylee y Emma. A ver a Almond y a sus amigos (...) 
Libertad en Barcelona, queridos. Eso es lo que quiero ahora. A parte de ir al concierto de KISS, claro está. 

                                                                                                        —Reven

viernes, 16 de agosto de 2013

Adiós, Almond

Anoche estaba rota y mareada. Así que apagué el móvil, pensé en él una vez más y dormí, dormí, dormí...
Por la mañana me desperté queriendo creer que Almond seguía aquí. Pero no. El hecho de no verlo aparecer por la puerta de entrada de la piscina me recordó que ya no está.  Que se encuentra a más de 600 km de mí. 
Su llegada me hizo bien. Me hizo neutralizar el dolor y dejar bastante de lado el recuerdo de Greg. Su partida en cambio ha sido amarga para mí. Amarga para Reven... 
Me gustaría pensar que esto no es un adiós. Sólo un hasta pronto. Lo malo es que ese "pronto" puede hacer referencia a seis meses o a un año. 
Detesto las despedidas. No hay cosa que más odie. 

                                                                                                                                —Reven

lunes, 12 de agosto de 2013

Azul

Pasear junto al mar, dormir en el cielo y la tierra a la vez. Nadar y volar por ese color. Ser libre. 


Praderas verdes, arena dorada, montañas de fuego, cimas blancas, atardeceres anaranjados, estrellas centelleando en mil colores... Todo eso ya no me importa. Ahora sólo pienso en el azul del cielo y del mar. El azul de Almond.
   
                                                                                                                  —Reven

jueves, 8 de agosto de 2013

Nunca me han gustado los ojos azules

Nunca me han gustado los ojos azules. Te miran como creyéndose superiores, a menos a mí, porque los míos sean marrones. 
Todo el mundo les dedica canciones y poemas a unos preciosos ojos azules que deslumbran a todo el que los mira y son capaces de iluminar toda una habitación. Los marrones no. Esos no emiten ningún tipo de destello lumínico y los ojos azules se aprovechan de ello para presumir. 
Desde Greg nadie ha conseguido hipnotizarme con la mirada. Sus ojos oscuros me tranquilizaban, me relajaban, me volvían sumisa, hacían que quisiera dormirme mirándolos. Almond tiene una de esas miradas azules que deslumbran. A mí sin embargo a veces me duermen.

—Si pudieses tener la vista que quisieras desde tu casa, ¿cuál sería?

—Si tuviese el paraíso siempre delante no sabría apreciarlo. Así que no, a él no lo tendría. La luna y las estrellas son lo único bueno que hay en el lugar donde vivo y que no me canso de mirar. La luna, las estrellas y ese azul que siempre he odiado...

                                                                                               
                                                                                                                        —Reven